12/05/2004

Soldados y vecinos

Si ya existían problemas con el mantenimiento de la muralla, también había que pensar en quién la tenía que defender de los ataques de los musulmanes.
Aunque la supervisión del estado de la muralla la realizaba la Orden de Santiago, la defensa de la villa estaba a cargo del concejo, que movilizaba a sus habitantes para efectuar las rondas y guardias necesarias en caso de peligro.

Estas tareas las hacían los adultos, aunque quedaban exceptuados los enfermos y ancianos además de algunos vecinos ricos que podían buscarse a un sustituto pagando sus servicios.

Como refugio alternativo, la comunidad mantuvo para casos excepcionales de asedio una cueva existente en la roca, bajo la población de muy difícil acceso y fácil de defender que vino a suplir la falta de fortaleza a finales del siglo XV.

Así, despoblado Híjar y arruinada la fortaleza de Liétor por la desidia de los comendadores, la villa tuvo que hacer frente a la defensa del territorio durante todo el periodo bajomediaval, al ser el único recinto poblado existente en el término.
Siendo la única guarnición armada la que estaba a cargo del comendador de Socovos.