12/05/2004

Las puertas de la ciudad

El recinto amurallado tuvo una única puerta de acceso, situada en la parte llana junto a la plaza de la villa. Sobre ella se situó el edificio del concejo y su defensa quedó reforzada con una torre y un baluarte con sus troneras y saeteras que protegían el acceso.
Sin embargo, la especial disposición de la villa por su asentamiento en la gran roca, propician la apertura de otros accesos en lugares alejados de la puerta principal, con el fin de tener salidas a la vega del río y a la rambla.
La principal de ellas fue un postigo abierto junto al cementerio de la iglesia, protegido por una torre y al que se ordenó reforzar con un arco y puertas en 1494. Esta salida había sido dispuesta para la salida de las mujeres para que no utilizaran la puerta principal cuando los alcaldes efectuaban los juicios.
Además de estas dos salidas, existieron otras cuatro aperturas no autorizadas pero casi permanentes, que abrían sobre la parte más abrupta de la muralla.